El egoísmo es una úlcera moral que degenera el organismo espiritual de la criatura humana. Remanente del primitivismo que lo domina, responde por incontables males que la afligen, así como a la sociedad, dificultando el progreso que es el destino inevitable. La terapia eficiente para tan terrible flagelo es el altruismo, por desarrollar los sentimientos superiores que derivan de la razón y del dis…cernimiento, ampliando las posibilidades de crecimiento interior de cada uno en el rumbo del Infinito. Sabe disfrarazarse de varias maneras, justificándose con habilidad, a fin de proseguir como agente de destrucción de los bienes de la vida. Una actitud de firmeza ante los objetivos morales a ser conquistados, debe caracterizar a todo aquel que pretende evolucionar, liberándose de ese inclemente verdugo, que permanece devorando ideales y sometiendo a las masas a su talante infeliz.
“Critica”
CRÍTICA
Si usted está en la hora de criticar a alguien, piense un poco, antes de iniciar.
Si el pariente está equivocado, recuérdese de que usted vive junto a él para ayudarlo.
Si el hermano revela procedimiento lamentable, recuerde que hay molestias ocultas que pueden alcanzarlo a usted mismo.
Si un compañero falló, es el momento de sustituirlo en el trabajo, hasta que vuelva.
Si el amigo está desorientado, medite en las tramas de la obsesión.
Si el hombre de la actividad pública parece fuera de su eje, el desequilibrio es problema suyo.
Si hay desastres morales en los vecinos, eso es motivo para el auxilio fraterno, porque esos mismos desastres probablemente llegarán hasta nosotros.
Si el prójimo cayó en falta, no es preciso que alguien le agrave los dolores de conciencia.
Si una persona se desespera, en el colapso de sus propias energías, la irritación no es conveniente.
Aunque usted esté delante de aquellos que se muestran plenamente sumergidos en la locura o en la delincuencia, hable del bien y huya de la crítica destructiva, porque su reprobación no hará el servicio de los médicos y de los jueces indicados para socorrerlos, y, aunque su opinión sea austera y condenatoria, en eso o en aquello, usted no puede olvidarse que la opinión de Dios, Padre de todos nosotros, puede ser diferente.
Espírito: ANDRÉ LUIZ
Médium: Francisco Cândido Xavier
Del Libro: “Espíritu de la Verdad” – Edición FEB 

